Bueno, cuanto tiempo!!
Ya dije que cuando las cosas mejorasen volvería por aquí, porque para contar penas ya están los telediarios.
Las novedades, y buenas:
Por fin me voy de casa, al final las intrépidas gruppies electricas encontraron un lugar donde refugiarse. Demasiado cerca de algunas tentaciones, pero muy cerca de los amigos, y eso es lo que cuenta, no?
Ahora quiero a alguien, tanto, que a veces ni me lo creo.
Mis amigas, que siempre han estado ahí, siguen como siempre, demostrando que son lo mejor que me ha pasado en la vida.
No tengo trabajo. Y sin embargo, soy feliz,y mucho, le pese a quien le pese.
Desde ahora, volveré como siempre, a contar historias para no dormir, y telegramas cifrados.
Os quiero volver a empezar, mejor que antes...
Cuando te crees invencible, cuando todo te da igual y te crees que nada pasa factura, viene el cobrador del frac y te da por saco, que no por otro lado...
Una especie de úlcera me ha encerrado tres días en el hospital, afortunadamente podía haber sido peor y aunque tendré que pisar el freno y volverme más o menos decente, estoy mucho mejor.
Mil besos y abrazos a todos los que os habeís preocupado por mi. Os quiero mucho y espero veros pronto.
Marieta
Así me encuentro. Cansada de visitar ett's, recorrer las páginas del Segundamano y hablar con alguien que se encuentra a cuatrocientos kilómetros de distancia.
Seguro que vendrán tiempos mejores, solo que cada día parecen más lejanos. Las malas rachas deberían venir con fecha de caducidad, por lo menos.
Sí, aquí sigo, viva. Siento la ausencia de historietas y demás chorradas con las que suele ilustrar al personal. Demasiados días de vacaciones y demasiados imprevistos a la vuelta.
Sin tiempo para respirar busco trabajo y casa, paso el resto del tiempo con la gente que quiero y aumento mi deuda con las operadoras móviles a causa de alguna ausencia que duele de lunes a viernes.
Por lo demás, bien gracias. Espero poder seguir contando con vuestras visitas aunque haya estado tanto tiempo en 'huelga'. Y que la próxima vez que escriba tenga trabajo, un nuevo hogar, y la mejor de las ausencias.
Un besote
Risas, demasiadas, mala puntería pero buena intención. Tiempos pasados que alguna vez fueron mejores, pero ahora tampoco están mal. Desde la distancia, con más recuerdos y menos resacas todo se sigue viendo igual. Y eso es lo bueno, que no cambia, que se puede seguir distinta dirección pero el camino no se equivoca. Bailes que duelen y copas de más, pero mucho más.
Recuerdos que se reviven en distinto escenario, pero con la misma compañía, que es al final lo que importa.
Esta vez no hizo falta subirse al taburete para terminar la noche, ya andábamos sin pisar el suelo mucho antes de tiempo.
Y que siga, y que dure, y sobre todo que se repita.
Pues sí, otra vez he perdido el concurso navideño de la oficina. Ya sé que no había premio, y al contrario que a wally (que por supuesto ha vuelto a ganar), a mí sí me hacía mucha ilusión que nuestra felicitación llevase impreso el texto que yo había escrito. Por circunstancias de la vida esta vez era bastante moñas, aunque propio (el año pasado fue una estrofa del gran Andrés Calamaro). En fin, para consolarme siempre me quedará para mi mensajito navideño felicitando las fiestas, o lo que sea. El del año pasado tuvo bastante éxito (o al menos eso creo) y espero volver a repetirlo, aunque en esta ocasión creo que no voy a esperar hasta el mismo día de nochevieja, que luego se colapsan las líneas.
En realidad no me gusta la navidad, de hecho creo que la puedo llegar hasta odiar. Me ponen sumamente triste y melancólica, me acuerdo de la gente que no está, de las costumbres de cuando eras pequeño y todavía creías que las navidades eran una época feliz. Además, eso de tener que poner buena cara a todo el mundo y hacer como si de verdad te importasen ( y tú a ellos) es además de hipócrita, bastante triste.
Reconozco que no soy una persona cariñosa, no mucho. Sin embargo, a la gente que quiero se lo digo con bastante frecuencia, aunque a veces sea en pleno momento de exaltación de la amistad... No se me da bien eso de poner buena cara asi por que sí.
Las navidades pasadas ya fueron horrorosas, así que a ver como vienen estas, aunque se espera más de lo mismo. Cena de empresa: borrachera. Cenas familiares: como cenar con un gran grupo de desconocidos, solo que bien vestidos. Cena de amigas: por confirmar. Cena romántica: eso espero
Total: tres kilos de más, muchas resacas y equilibrio entre el bien y el mal.
Y siempre nos quedarán canciones, copas de última hora, barmans, y espejos que nos devuelven reflejos que no todo el mundo sabe ver.
A veces incluso las miradas desbordadas de alcohol son mucho mejor que miradas que no dicen nada, que no saben ni quieren saber, que nunca recordarás porque es mucho más fácil olvidarlas.
Saber dónde se está no es fácil, pero lo sabe, y eso es lo que importa.
Aunque, a veces, haya que retroceder.