Así me encuentro. Cansada de visitar ett's, recorrer las páginas del Segundamano y hablar con alguien que se encuentra a cuatrocientos kilómetros de distancia.
Seguro que vendrán tiempos mejores, solo que cada día parecen más lejanos. Las malas rachas deberían venir con fecha de caducidad, por lo menos.
Categoría: Lo que me gusta y lo que no
Sí, aquí sigo, viva. Siento la ausencia de historietas y demás chorradas con las que suele ilustrar al personal. Demasiados días de vacaciones y demasiados imprevistos a la vuelta.
Sin tiempo para respirar busco trabajo y casa, paso el resto del tiempo con la gente que quiero y aumento mi deuda con las operadoras móviles a causa de alguna ausencia que duele de lunes a viernes.
Por lo demás, bien gracias. Espero poder seguir contando con vuestras visitas aunque haya estado tanto tiempo en 'huelga'. Y que la próxima vez que escriba tenga trabajo, un nuevo hogar, y la mejor de las ausencias.
Un besote
Pues sí, otra vez he perdido el concurso navideño de la oficina. Ya sé que no había premio, y al contrario que a wally (que por supuesto ha vuelto a ganar), a mí sí me hacía mucha ilusión que nuestra felicitación llevase impreso el texto que yo había escrito. Por circunstancias de la vida esta vez era bastante moñas, aunque propio (el año pasado fue una estrofa del gran Andrés Calamaro). En fin, para consolarme siempre me quedará para mi mensajito navideño felicitando las fiestas, o lo que sea. El del año pasado tuvo bastante éxito (o al menos eso creo) y espero volver a repetirlo, aunque en esta ocasión creo que no voy a esperar hasta el mismo día de nochevieja, que luego se colapsan las líneas.
En realidad no me gusta la navidad, de hecho creo que la puedo llegar hasta odiar. Me ponen sumamente triste y melancólica, me acuerdo de la gente que no está, de las costumbres de cuando eras pequeño y todavía creías que las navidades eran una época feliz. Además, eso de tener que poner buena cara a todo el mundo y hacer como si de verdad te importasen ( y tú a ellos) es además de hipócrita, bastante triste.
Reconozco que no soy una persona cariñosa, no mucho. Sin embargo, a la gente que quiero se lo digo con bastante frecuencia, aunque a veces sea en pleno momento de exaltación de la amistad... No se me da bien eso de poner buena cara asi por que sí.
Las navidades pasadas ya fueron horrorosas, así que a ver como vienen estas, aunque se espera más de lo mismo. Cena de empresa: borrachera. Cenas familiares: como cenar con un gran grupo de desconocidos, solo que bien vestidos. Cena de amigas: por confirmar. Cena romántica: eso espero
Total: tres kilos de más, muchas resacas y equilibrio entre el bien y el mal.
Y siempre nos quedarán canciones, copas de última hora, barmans, y espejos que nos devuelven reflejos que no todo el mundo sabe ver.
A veces incluso las miradas desbordadas de alcohol son mucho mejor que miradas que no dicen nada, que no saben ni quieren saber, que nunca recordarás porque es mucho más fácil olvidarlas.
Saber dónde se está no es fácil, pero lo sabe, y eso es lo que importa.
Aunque, a veces, haya que retroceder.
Y se va otro fin de semana más largo de lo habitual, claro, cogí el
puente y llevo sin currar desde el miércoles a las ocho y media de la tarde.
La vuelta al trabajo ha sido mucho peor de lo que esperaba, mucho. No sé si fue la comida china que pedimos ayer en el bar, los cinco trinas de limón o los veinte cigarros que me fumé anoche. Quizás X me haya pegado el resfriado, o lo que coño tenga que un poco más y se queda pegado al colchón de la cama de D.
En fin, este puente ha sido bastante productivo. Esta vez sí puedo
decir que he puesto el freno, el de mano claro, el otro no pienso
volver a pisarlo, no ahora que soy relativamente feliz.
Este puente he vuelto a hacer cosas que hacia tiempo no disfrutaba. Ir al
cine, pasear, charlar en la cama y beber una botella de vino a medias.
Esas pequeñas cosas que se echan de menos cuando no las tienes y cuando
las tienes no las aprecias. Es lo que tenemos las personas, no es
difícil disfrutar de lo habitual, nos cansamos de todo tan rápido que
apenas el repris de la salida nos hace sentir mejor. Y tengo miedo, sí, pero no sé, creo que es normal. Hace tiempo que escuchaba esta música y ahora me está siendo difícil seguir el ritmo. Por ahora no está mal, me gusta, veremos si el estribillo la eleva a la categoría de "para la historia" o la condena a ser la canción "del verano".
X me hace reír, mucho, todo el rato. Me descoloca con sus frases y sus miradas.
Su risa es casi tan contagiosa como una ronda de ron miel en el bar. Y esto era algo que la verdad no me había pasado antes. No quiero decir que antes no lo pasará bien, pero sin duda, nunca me habían hecho reír tanto. Es bonito. Sí. Es divertido e inexplicablemente me siento atraída por X. No es mi tipo de chico, nunca hubiese pensado que iba a estar con él. Sin embargo, de la noche a la mañana le hemos hecho un hueco en nuestras vidas y ahora es tema de conversación... (alguna más indiscreta que otra, zorras). Veremos,...
Asi que pese a que esta semana hemos debido venir a trabajar mi doble y yo (por la cantidad de curro que me ha caído encima), por lo menos estoy de buen humor. Qué lastima que la gente no folle a diario, el mundo sería un lugar mucho mejor.
Fdo. submileurista, acomplejada, pero feliz.
**Reflexiones del fin de semana:
Las buenas costumbres no deben perderse a si que por lo menos una vez al mes habrá que volver a repetirlo.
Cuando la gente está enferma es mejor no acercarse, aunque no lo puedas evitar.
La exaltación del amor y de la amistad nunca está de más.
Los domingos no son sábado (aunque lo parezcan)
Juliette sigue siendo una de mis canciones favoritas
Dicen que montar en bici nunca se olvida. Mentira. Sin embargo, mantener el equilibrio no está siendo tan difícil.
Cuando la incertidumbre se hace un hueco junto a tu almohada, se
levanta contigo, come y cena, se lava los dientes, se peina, ¿cómo te la quitas de encima?
Creo que sufro de ansiedad.
Y sin más me despido, me voy de puente, así que no creo que vuelva a pasar por aquí hasta el lunes. Hay planes a la vista, habrá que atarse los zapatos, y saltar. De nuevo saltamos al vacío. De nuevo buscamos respuestas a preguntas nunca hechas, a frases nunca pronunciadas y a sueños que no hemos soñado.
Por que un día te levantas y no te dan ganas de seguir pensando, de seguir planeando y preveyendo.
Improvisemos, por una vez
Interrogante. Punto y aparte. Coma. Puntos supensivos. Exclamaciones y algún que otro borrón. Guiones olvidados, acentos sin poner. Tilde diacrítica.
Humo. Rescoldos que se van apagando y conatos de incendio.
Confusión y certeza.
Seguimos dibujando esbozos, ahora marcando las líneas.
