Y sigue lloviendo
Un día mas amanece nublado en Madrid, llueve sin cesar y todo parece triste, como apagado. La gente corre por la calle, se esconde tras los paraguas y los más osados consiguen pisar los charcos con sus botas de agua. Mientras, siguen bombardeando un campo de refugiados, sí, eso, refugiados, gente que ya lo ha perdido todo, seguramente incluso la esperanza; pero a quién le importa, mientras nosotros nos mojamos, y se cortan carreteras, y se pierden trenes, y algunos han tenido que pasar la noche en una estación de tren.
Hoy en El País podemos leer cómo algunas mujeres embarazadas que han conseguido salir del campo de refugiados están perdiendo a sus bebes al dar a luz. Ya no les queda ni la esperanza

Sigue lloviendo... hasta cuando?


Jorge dijo
Muchas veces he escrito cosas parecidas a esta. Siempre me ha llamado mucho la atención lo poco por lo que nos quejamos unos y la mucha paciencia que han desarrollado otros.
Y seguirá, seguirá lloviendo hasta que alguien piense en mojarse de verdad, suelte el paraguas, coja unas botas y se ponga a trabajar en la realidad que a nostros, parece, nunca nos salpica.
Un abrazo, y otro saludo republicano.
Joey.
25 Mayo 2007 | 10:41 AM