Esa es la estación que ya ha inagurado Isidre Esteve, piloto de raids del equipo KTM, quien el pasado 22 de marzo sufrió un grave accidente que le ha atado a una silla de ruedas. Ayer hizo su primera aparición pública, y cualquiera diría que estuvo a punto de no contarlo; sonriente, lleno de vida y de vitalidad y con muchas ganas de seguir dando guerra. Isidre declaró que "pese a que he vivido momentos muy duros, ahora estoy muy motivado". "Podré hacer mil cosas, pero en la silla de ruedas", añadió. La vida sigue para él, al igual que para muchas personas que están en su situación, con todos sus alicientes, con sus alegrías y sus penas.
Pues eso, que mucho ánimo y es que tal y como él mismo ha dicho: "Seguiré estando ahi, solo que un poco más abajo".
Él sí que es un madelman.

Y esto viene a cuento de que me jode mucho que todavía haya tantas cosas por hacer por estas personas, accesos habilitados, medios de transporte adaptados, ayudas a sus familias, a la investigación...
Hace un par de semanas presencié una escena que hoy, viendo a Isidre he vuelto a recordar. Iba yo en el autobús, dormidísima, camino del curro y en una de las paradas el autobús no cierra las puertas. La gente se volvió a ver qué pasaba. El motivo del retraso era que una persona en silla de ruedas estaba esperando a que bajase la rampa que le permitiría acceder al autobús, pero la dichosa rampa estaba estropeada y no hubo manera. El conductor, que nada podía hacer, decidió seguir la marcha, no sin antes disculparse con esta persona.
El problema es que efectivamente el que la rampa se estropeé en un momento determinado es mala suerte, hasta ahí bien. Pero lo que realmente es indignante es oír a esa persona decir que ya era el cuarto autobús que pasaba y que le dejaba ahí tirado porque también tenían el mecanismo que despliega la rampa averiado. Y oirle decir que lo de hoy no era un cúmulo de mala suerte, sino el pan nuestro de cada día.
¿Es que son de segunda estas personas? ¿Es que no tienen los mismos derechos que el resto? Sobre el papel sí, pero en la practica su día a día es una lucha constante contra los obstáculos que la sociedad les pone en su camino, ante la mirada impasible de los demás, que seguimos nuestro camino pensando en si llegaremos tarde al curro.

**he leído en algún lado que Guardiola entrenará la temporada que viene al tercera del Barcelona, una buena noticia para todos aquellos quele echamos de menos (y es que justo esta semana me acordé de él, así de absurdo, a las nueve de la mañana, cruzando al calle para entrar en la oficina.. qué cosas tienen la vida, y que malo es madrugar... a saber a cuento de qué se me vino a la cabeza). En fín, que aunque ya no podamos disfrutar con su juego, con su técnica, con su saber estar tanto fuera como dentro del campo, ahora otros tendrán la oportunida de aprender de uno de los mejores jugadores que hemos tenido. Grande Pep