Getafe, 7 de julio de 2007. Mucho para recordar
Para que veas, tupi, que no lo he dejado, solo ha sido un momentito de bajada, que aqui no pasa nada!!
Muchas cosas que contar y poco tiempo, ando algo líada con algunos asuntos que ocupan todo mi tiempo, además de las imprescindibles sesiones de piscina, que en Madrid ya no hay quien pare al sol.
Reseñable, pues tantas cosas que apenas me acuerdo, consecuencia de mi memoria de pez. Hemos inaugurado la pisci de Susi, con barbacoa incluida; los tintos de verano son el pan (bueno el vino) de cada día, y lo mejor, el concierto de Fito y Calamaro de la semana pasada.
Marti y yo fuimos el sábado a ver a este par de genios que no defraudaron. Rock en estado puro, poesía en el aire, y cientos de recuerdos agolpándose en nuestra memoria. El gran Andrés estuvo inmenso, tocado muchas de sus viejas canciones, la mejor, en mi humilde opinión, Paloma y Te quiero igual, (además de Canal 69 que me pillo en la cola de las cervezas). Fito estuvo bien, como siempre, aunque podía haber variado un poco el repertorio ya que tocó prácticamente las mismas canciones que en la gira. (lástima porque con esta ya son tres las veces que escucho los mismos temas). Pero bueno, en realidad, con estos dos grandes músicos y sus respectivas bandas (Candy, todavía te espero, siempre) no se puede poner ningún pero. Cuatro agotadoras horas de concierto con momentos estelaes (Estadio Azteca), y es que verlos juntos, cantando como una sola voz, nos puso, y de verdad, los pelos de punta. Al final cuatro increíbles horas que supieron a poco. ¿Quién se puede cansar de semejante espectáculo? Nosostras, desde luego, no.
Hasta pronto, maestros
