Volver es lo importante
Qué original que he vuelto, verdad? Pues eso que habrá que ir levantando el cierre, pensado en nuevas ideas y sobre todo, en nuevas juergas que ilustren este, mi rincón.
Quince días de vacaciones nunca son suficientes, siempre quieres más, normalmente siempre se quiere más, si se está agustito, claro.
Marti me dice que ya no cuento muchas cosas, a lo mejor es verdad, de todas formas, saber más no es muy difícil, eso de largar y largar es lo mío, y no digamos cuando se adereza con un par de copas, a veces, incluso con un par de cañas.
Estos días han dado para mucho y bueno, que es lo que importa. Una semana en Madrid, sola, con todos los colegas aquí; otra en Asturias, con la familia, gastos pagados, muchas horas de sueño y descanso. Ni planeado habría salido tan bien. (Marti, ahora sí que estoy comenzando a pensar que llevas razón, y si quieres, luego, te lo cuento).
Como iba diciendo, la primera semana, en Madrid. Creo que debimos salir todos los días, al menos sé que se me fue un poco la mano, ya que tengo tantas lagunas como buenos recuerdos. Muchas noches en Viris, de charla, con Marti y Nuri. Partidas a la máquina, alguna de dardos, conversaciones irreverentes y mucho alcohol. Además, una gran noche con los del Santa, con la triste baja de Marti por motivos ajenos a su voluntad.
Fue una noche especial, de esas que sabes como empiezan, que mentalmente has planeado casi al detalle (no por planificar, sino porque casi siempre hacemos lo mismo) y de pronto, todo se da la vuelta y en cuarto de hora pasamos de estar en la barra de viris a bailotear a ritmos cristalinos en algún garito perdido de Tribunal. Eloy, David, Nachete, Nuri, la colega del garito que era una pesada, los gays que te tocan el culo, nuestro amigo JB y algún que otro innombrable. Cerramos un garito, y tras la baja de dos de los miembros del equipo, los otros tres intépidos iniciamos la búsqueda de nuevos ritmos donde seguir perdiéndonos. Nota negativa: llovía, y me cagué en todo, mojándonos desde Tribunal hasta Sol. En fín. Tras una absurda espera en la puerta del garito, por fin conseguimos entrar, no sin antes abonar la correspondiente entrada que sumió a mi cartera en un oscuro agujero sin fondo.
Y allí estábamos, los tres, con nuestra cara de felicidad, bailando y bebiendo, charlando a ratos, riéndonos mucho, hasta que sin darnos cuenta, se hizo la luz. Y de pronto te das cuenta del percal, de la gente, de sus caras y de la tuya. Visto lo visto esta vez fui yo la que me batí en retirada, eso sí, para no aguar al fiesta, hice de intrépida taxista para el resto, incluido un extraño elemento que habíamos incorporado (que para más inri, era del barrio, de donde si no). Parada en la calle Academia, y unas cuantas vueltas por los alrededores para encontrar el camino a casa. Lo encontré y fin de la historia. Conclusiones:la noche me confunde, todo depende del cristal con que se mire, y nunca sabes con quién vas a acabar la noche. A mi me parece bien.
Además, hacia mucho que no era yo la que decía, me quiero ir a casa, esta vez Eloy y Nachete, acabaron con esa mala fama que tengo de no saber cuando parar.
Algún día hemos ido a ver a Susi & company; especialmente divertido el día que volvimos a ver a la gente con sus pintas del instituto, los mil cambioa de look de Marti, la moto de Susi, la cara de buena de Nuri. Inexplicablemente, pese a la mejora generalizada, esta vuelta al pasado nos llenó de melancolía, asi que Marti y yo tuvimos que ir a emborracharnos. Cenamos tranquilamente (claro era domingo y no había mucho público), nos trincamos una botella de vino, y charlamos sobre las vueltas que da la vida, el destino se burla de tí (aunque ya no seamos unas balas perdidas).Terminamos en viris, aunque riéndonos mucho, aunque Marti tuvo que abandonar pronto por motivos técnicos.
Además, hemos ido a la piscina, al cine, a cenar, al Retiro con pequeño y Leyre, a seguro que me olvido, pero bueno, seguro que Marti me lo recuerda.
Tras esta semana de agotamiento físico, mental y sobre todo económico, tuve que emigrar para recuperar fuerzas y poder hacer algo productivo en la vuelta la curro. He pasado una semana de absoluta desconexión, en un pequeño pueblo de la costa asturiana.
Esta es la playa, ante la cual sobran las palabras...

Ya de vuelta en el curro, y además doble, esperamos con impaciencia la noche del juevés, Andy Chango y amigos nos esperan. Seguro que estará bien. A ver.



Oli dijo
Por lo que veo has pasado unas buenas vacaciones, me alegro mucho, hay que disfrutarlas, y ahora volver al curro poco a poco, sin agobios...
MUCHOS BESOS!!!
3 Septiembre 2007 | 11:38 PM