Sí, lo he hecho, lo reconozco. He vuelto a salir hasta las tantas. Prometo que lo hice sin querer, en realidad yo solo quería tomar una cañas con María y Amelia, luego de María y Amelia pasamos a Fany y María, y luego a no querer mirar el móvil para que el reloj no te diera una bofetada de esas que te giran la cabeza.
En fin, que salimos prontito a tomar UNA cerveza, en un bar de Pintor Rosales. Al poco yo ya estaba metiendo prisa a Mery, habíamos pensado ir a su barrio, Tribunal, para tomar una caña y ya estaba empezando a ser tarde. Antes de irnos para allá, Mery llamó a una colega suya, muy simpática, Fany; y ya eramos tres con lo que el peligro de acabar mal se multiplicó de manera exponencial. Unas cervezas muy agradables en ¿la ida) no sé el nombre, ese sitio al lado de la calle del Barco. A las dos sonó la alarma de mi cabeza, que aunque no lo parezca avisarme me avisa, otra cosa es que yo la haga caso.
-Chicas, me voy a casa, tengo que dormir, mañana curro.
-Vamos hombre, tómate otra
-No, que no puedo, de verdad
-Os llevo a otro sitio, si queréis (estaban cerrando) y me piro
-¿a dónde?
-¿Al bAr&Co?
-Paso tia, piensa otro lado
-Puff, se me está ocurriendo uno pero no sé si decirlo... (Mery)
SÍ, terminamos las tres en el Viris. Y si me dieron las mil, afortunadamente no caí en los brazos de mi amigo JB, asi que hoy puedo contarlo.
Ahora bien, tengo una preocupación, y muy seria. No tengo sueño, no estoy cansada, estoy currando como si nada. Algo raro me debe pasar, digo yo, no es normal que salga toda la semana, curre y no esté cansada (un poco sí, claro). ¿Debería visitar al médico?
Si claro, y qué le digo:
-Oiga que me paso el día de jarana y no me canso,
¡qué poca vergüenza!
Ayer me di cuenta de varias cosas, algunas más importantes que otras, claro. Normalmente me paso al noche riéndome, hablando con la gente, bailando, bebiendo,...; sin embargo, mientras vuelvo a casa trató de juntar acontecimientos; sobre todo para que luego se me olviden los menos posible, que mi memoria de pez no da para mucho. Me he dado cuenta de que le estoy dando importancia a cosas que no la tienen, pero no un poco, sino que no me importan absolutamente nada. Así que desde ya voy reírme un poco mas (si se puede).

Te lo dije,
si me das un metro te hago un descosido
(quique gonzález)