Después de varios intentos infructuosos, la dichosa página de la coctelera ha dicho: venga, vale, que te dejo que escribas algo, pero... ¡ a ver qué haces! que como te pongas tonta te lo borro en un momento.
Yo misma: perdona bonita, no quería molestarte, es que es la hora de comer, el único momento que tengo para poder escribir algo. No tardaré mucho, lo prometo.
Seré breve, entonces:
El jueves, fui al viris, con Amelia, Isaac, y la gente de siempre, no estuvo mal, terminamos en el valmont o cómo se llame y tras echar el cierre opté por irme a casa, este mes ando bastante jodida de pasta y no es plan de tirar doce euros en uno de los peores antros de Madrid.
El viernes: empezamos pronto. Roberto, Mery, y yo nos fuimos de cañas. Bueno en realidad empezamos Roberto y yo en la Ida, esperando a Mery que tenía que volver a ser persona. Se ve que era nuestro día de suerte y conseguimos aparcar en la plaza de San Ildefonso, a dos metro y medio del bar. Un par de botellines, y Mery se unió a la fiesta. Una última rápida y camino del bar donde curra Amelia (no sin antes tener un amago de accidente con un coche de la municipal, menos mal que Roberto estuvo más que atento y me pegó un grito, sino, todos en la comisaria). Nada mas llegar nos recibe una espléndida sonrisa que siempre luce el rostro de Amelia, y por si eso fuera poco, un montón de pinchos y cervezas frías. Para variar comí como un cerdito, hasta postre...
En fin, como primero es la obligación y luego la devoción fuimos hasta Mendez Álvaro a buscar el billete de mery que tenía que irse a un bautizo al día siguiente. Y fue visto y no visto, ya nos disponíamos a echar un sueñecito, cuando apareció mery con los billetes en la mano. Tiempo estimado: media hora; tiempo de ejecución: dos minutos. Se ganó un sonoro aplauso, cómo no.
Toda la tarde en la Ida, con Silvia como nueva compañía y montones de pipas y frutos secos que a poco estuvieron de hacerme volcar.
A eso de las siete o yo qué sé que hora, conseguí hablar con Marti que andaba de reunión familiar, y me alegró el día:
-Marti, me haces el favor de la vida? Bueno, pero solo si quieres que a lo mejor pasas... (yo misma lloriqueando)
-Qué te invite a comer no?
-Sí tia, porfa
-Venga vale, qué cara tienes
-Bueno que te quiero; por cierto, voy al viris y como no estaba previsto no me puedo quitar la gorra que llevo ¿me la puedo dejar puesta o me voy a casa?
-Dejatela, no pasa nada
**Marti sabe más que nadie de eso de la estética y todo el rollo, por eso la pido consejo todo el rato, además tiene la virtud de ser sincera y si vas echa una hortera te lo dice y punto, tan agusto (aunque a veces joda).
Buena noche en el Viris que quizás comenzó demasiado pronto, solo quería tomarme una copa y a casa (para variar) y terminé bastante perjudicada. Hubo de todo, abrazos de hoy quiero a todo el mundo, secretos a voces, charlas agradables y sinceras, otras, menos agradables, visiones para gritar y encuentros en la tercera fase.
El sábado fui a comer con Marti, le di mil besos y achuchones a pequeño, toda la semana sin verle es demasiado (por cierto que en cuanto tengamos alguna foto las pondremos, ahora que vamos a ser famosos). Fuimos a buscar a Nuri (algún día te devolveré la plancha, lo prometo) y fuimos a ver a los chicos a Parque Sur o cómo debe ser el infierno un sábado por la tarde. En fín, al final nos reímos, no estuvo mal, y merendamos (y saqueamos el Vips).
Y por la noche llegó el drama, la tragedia y el horror. Nunca mas. Lo prometo. Fuimos a ver el orfanato, y creo que en la vida lo había pasado tan mal. La pobre Nuri acabó con el brazo morado, el de mi lado sordo perdido, el cacharro de las palomitas hechó puré y mis nervios destrozados. Lo mejor, la rubia descojonada, como si estuviese viendo una de Disney , vaya lista que eres no?
Resultado: me quedé como en estado de shock, y Nuri tuvo que coger a Yago y bajarse a dormir a Madrid con su mama. Todo un cuadro.
El domingo pasamos todas palabra y solo salí para lavar el coche. Bueno, en realidad yo lo que quería era que me lo lavasen, pero resulta que solo es por la mañana, y por lista me tocó limpiarlo a mi, cosa que creo que no hice muy bien, aunque me ahorré tres euros, o lo que es lo mismo, un paquete de tabaco.
Y hoy lunes, espero que podamos conseguir las entradas para Ariel, y para el concierto ese benéfico. Además, ya queda menos para volver a ver a Quique, qué ganas...
**este fin de semana no ha dejado reflexiones, en parte por el uso y abuso de sustancias psicotrópicas y en parte por el exceso de relax. Aunque, pensándolo bien, sí: todo en exceso es malo y con mi tendencia hacia lo extremo debería andar con cuidado.
***La corriente que me lleva está siendo mejor de lo que muchos auguraban, a veces sola, casi siempre acompañada.
Trucos fáciles, para los días duros. Retrocediendo, sin dejar reflejo en los espejos.

Siempre esta bien estar rodeado de gente, y más, si son tu gente.
No es por tocar los cojones, pero la peli es el orfanato, no el internado jeje
ay ya me he dado cuenta, gracias!!