Nuestras botas de agua, ¿para pisar charcos?
Este fin de semana creo que ha sido uno de los mejores en mucho tiempo. Marti y yo nos fuimos a lo Thelma y Louise a Valencia, a ver a Héroes del Silencio. Hacía casi seis meses que teníamos las entradas y por lo tanto (y por la ilusión que le hacía a Marti) era uno de los acontecimientos de la temporada. Salimos prontito y eso que la noche anterior salí un rato al viris. En fin, que esta vez no podía fallar y a eso de las nueve ya estaba en el barrio. Dejamos a pequeño en casa de la abuela, y para empezar bien el viaje nos fuimos a desayunar al 'Monte', barrita de pan con tomate y aceite, dos cafés largos y un poco de nicotina. La verdad es que algo que comienza tan bien suele terminar igual, ¿no? El viaje, algo más de tres horas, fue más que gracioso, todo el trayecto saludando, como los reyes en acto oficial, e incluso intercambiamos teléfonos...
Llegamos prontito a Valencia, para comer, y como somos como somos nada de bocadillo, a comer un buen plato de pasta que luego seguro que habría que quemar muchas calorías y no era plan de sufrir un desmayo por inanición. Después, como cualquier persona normal, deberíamos haber ido a Cheste, por eso de ver el ambiente, la cola, buscar una buena ubicación, pero no. La rubia y yo nos fuimos a comprar unas botas de agua por si llovía (y llovió; no durante el concierto pero bueno). Encontramos unas tan monas que claro, como no nos las íbamos a comprar. Y tan monas nos fuimos a nuestra cabaña, que no estaba mal para haberla encontrado dos días antes del concierto. Pusimos rumbo al circuito tardamos una hora en hacer 10 kilómetros, aunque según la que se lió luego, todavía tenemos que dar gracias de que no nos demoramos más. 
Magnífico espectáculo ofrecido por Bumbury & company (aunque lo viésemos en pantalla, el sonido era bastante bueno). Él inmenso, como siempre, y los demás... pues la verdad que lo diga Marti porque yo solo tenía ojos para él y sus pantalones ajustados de cuero negro. Ummm. Nada de frío, nada de agobio de gente, un poco de karaoke y muchas risas a cuenta de los efluvios de alguna sustancia psicotrópica. Nadie quiso hacer 'avalancha', así que la hicimos nosotras, se ve que la gente según se hace mayor se queda algo amuermada, todo lo contrario que nos sucede a nosotras. Pero claro, después de seis meses esperando, hacer 300 kilómetros, tres horas de atasco, por lo menos habrá que dejar todo a un lado y pasarlo bien, muy bien. Por lo menos eso fue lo que hicimos.
Finalizado el concierto hubo fuegos artificiales, pero por no pasar la noche en el atasco de salida, Marti y yo nos fuimos, escuchando al Lichis y dando palmas, ya puestas: ¡Qué te follen!
Aunque requerían nuestra presencia, nuestra amiga verde hizo de las suyas y muertas de hambre y cansancio nos fuimos a dormir, no sin antes engullir tres sándwich, patatas, gominolas y todo lo que como buenas previsoras habíamos comprado y como listas empanadas dejamos en el camping.
Mañana de domingo, salimos pronto, y para seguir con nuestras costumbres allí por donde vamos, fuimos a desayunar pan con aceite y tomate, en un bar de viejos regentado por un matrimonio chino la mar de gracioso y amable. Ya con el estómago lleno pusimos rumbo a los madriles (como dice Marti), escuchando a Quique primero, luego un poco de la Fuga, y charlando sobre lo divino y lo humano, tratando de buscar sentido a cosas que no lo tienen, o sí, o yo qué sé.
Hablamos, para variar de las relaciones humanas. De la amistad, de lo difícil que es encontrarla, saber tratarla y poder distinguir quien te quiere como eres y quien te quiere en función de cómo eres para él/ella. A lo largo de la vida conoces a muchas personas, de todos los colores y sabores; dulces, amargas, insípidas. Hoy por en nuestra vida creo que hay algunas dulces (las mejores), bastantes amargas y la mayoría insípidas. No entiendo por qué la mayoría de la gente se empeña en ser como el agua, incolora, inodora e insípida. Puede que se deba al miedo al fracaso, al ridículo, al qué dirán,..., pues ante eso: qué digan lo que quieran, que piensen como quieran, allá cada uno. Yo mientras tanto me acuesto todas las noches sabiendo que puedo cerrar los ojos y descansar.
Durante este viaje también dio tiempo a otro tipo de divagaciones, estas más duras, realmente jodidas. Tanto Marti como yo somos de la opinión de que la mayor parte de las parejas está junta, se aguanta y se 'quiere' por comodidad, por costumbre, por saber que llegas a casa y hay alguien ahí. Triste pero verdad en el fondo. Pues yo no quiero eso, me niego, quiero querer, pero con mayúsculas, sabiendo que esa persona me hace ser mejor, me hace vivir la vida de manera diferente, que aprendo de ella. A veces pienso que querer es mucho mejor que que te quieran. Dar sin esperar nada a cambio, querer sin condiciones, sin letra pequeña, sin contrato de compra-venta.
Sé que encontrar esto es tan difícil que puedes pasarte la vida buscando, por eso, a día de hoy, no busco, ni encuentro, disfruto de cada minuto, de cada persona, de cada situación, de cada noche y de cada compañía. También sufro, y lloró, y me quejó, y pataleo. En eso estamos, en compensar cada lágrima con una sonrisa, cada decepción con una alegría.
No hace mucho alguien confundió mi forma de ser, mi forma de pensar, creo que todo el mundo se puede equivocar, pero hay formas y formas. No todo el mundo es igual, y para bien o para mal, soy un bicho raro, especie en extinción. No trates de entenderme, todo es mucho más fácil, hago y digo lo que quiero, cuando quiero, no entiendo los dobles sentidos, ni las intenciones escondidas, cuando quiero algo lo digo, y muy alto. Mientras tanto, y mientras no diga lo contrario, sigo a saltitos, buscando el equilibrio, disfrutando de las alturas en el alambre, sin pensar dónde voy, ni cuándo llegaré, sigo haciendo autostop, sin equipaje y sin destino. Solo quiero un buen rato, risas y charlas, nada de complicaciones y absurdos pensamientos. Ya he tenido lo mio, ahora me toca disfrutar.



Marti dijo
Eres lo más!!!!
Hacia tiempo que no me lo pasaba tan bien, gracias por ese fin de semana inolvidable...
Para cuando el proximo?
Te quiero. Mua.
31 Octubre 2007 | 09:54 AM