Por motivos laborales no encuentro un momento para pasar por aquí, mi rincón favorito, mi anarquía personal.
En fin que espero que en breve pueda poner por escrito todas las experiencias y buenos momentos vividos este fin de semana junto a Marti, Mery y Silvi en Zaragoza. Cuatro gruppies desenfrenadas en busca de esas constelaciones que de vez en cuando se convierten en estrellas fugaces. También hubo tiempo para alguna bajada a los infiernos, momentos de debilidad que todavía siguen dando por saco.
Para terminar el buen fin de semana, una de cine español, Mataharis; y una conclusión bastante penosa. Todo se acaba, lo bueno no abunda y a veces incluso se pierde la esperanza.