Hoy, jueves 8 de noviembre ha dado comienzo la operación piso. Finalmente he decidido salir del nido, del hogar familiar, cerrar los ojos y lanzarme a la aventura de compartir piso. Y digo esto porque con un sueldo submileurista eso de independizarse se convierte en toda una aventura. Pero en fin, viendo que las personas que me rodean lo han hecho y siguen vivas, he dicho ¿por qué no?
Hace ya tiempo que la necesidad de ser independiente me daba patadas en el trasero, sin embargo, por cosas de la vida, hasta ayer no se dieron todas, o al menos las mínimas, circunstancias para poder decir en serio y alto: Me voy de casa!!
Así que Mery y Silvi, como intrépidas boyscoutt que son (porque no solo hay que ser intrépidas de la noche...) andan a la caza y captura de una buena presa. Yo, por mi parte, me tengo que conformar con animarlas desde la grada (o sea desde el curro) y decirlas que lo siento, que haré lo que pueda (que no es mucho) y que las pagará unas cervezas en la Ida (que no está mal, ¿no?).
Ayer di la noticia a la gente que me importa, con la decisión más o menos tomada, pero con la incertidumbre de saber qué iban a decir. Marti, como siempre (y por eso la quiero tanto) me dio muchos ánimos, sabiendo que será duro, pero que también, en mi falta de seguridad en mi misma, necesito que me digan que puedo, que valgo y que seguro que todo va bien. En casa hubo poli bueno-poli malo, y me encantó. Quiero decir que me encantó ver como mi papá me animaba, diciéndome que ya era hora, que será difícil, pero es que nadie ha dicho que fuera fácil. Por su parte mi madre puso el grito en el cielo, me dijo que me iba a morir de hambre y que ella no estaba para hacer tuppers. Una típica escena familiar, entrañable, casi como los 'Alcántara'.
En fin, que hoy creo que he crecido algún centímetro más; ya es hora de que aprenda a valerme por mi misma, que deje de ser una inútil total en muchos aspectos domésticos, que me enfrente a la vida como es, y aprenda a ser yo, YO.
Ya solo me queda dar las gracias a Marti, por animarme, por estar siempre ahí y por ser como eres.
Y a Mery y a Silvi por ser tan buenas boyscoutt.

Hay partida...