Otra vez comiendo en la oficina, delante del ordenador, leyendo las noticias del día y buceando un poco por la red. Me aburre comer en la ofi, y eso que comer, como bien, aunque he de reconocer que normalmente la comida me la prepara mi madre y pese a estar recalentada sabe a madre. Esto me hace pensar qué será de mí cuando viva sola, aunque creo ciegamente en las aptitudes de cocineras de las boyscoutt (y dejo esto aquí por si cuela...)
Nuestra búsqueda esta jodida, pocos pisos y alquileres por las nubes; pese a todo nuestro ánimo no decae y seguimos en la lucha, a ver si entre la nubes se abre paso un rayito de sol y encontramos alguna ganga.
Como apenas tengo tiempo de nada este fin de semana no he comentado las peripecias y eso me jode, no por querer hacerlas públicas (que eso en realidad me da igual) sino porque debido a mis problemas de memoria ya hoy, miércoles, me cuesta bastante recordar que hice este puente. Uff, la verdad es que me está costando...
Ah! Creo que fue así (y si me confundo algun alma caritativa puede rectificarme):
El jueves creo que fuimos Marti, Nuri y yo al Viris, unas cuantas copas, muchas cocacolas y risas hasta no poder más. Últimamente salgo poco, de copas digo, con Nuri y Marti, y es una verdadera lástima, porque los comentarios de Nuri y las miraditas de Marta son de escándalo, algo fuera de serie. Nos reímos tanto siempre que a veces me duele la mandíbula. Esta vez hubo que irse pronto, un dolor horroroso me arrastró súbitamente hasta el baño, donde un par de caras conocidas estaban haciendo de las suyas y me tuvieron esperando un buen rato. Afortunadamente para ellos, a día de hoy, no recuerdo quienes eran...
Ya mucho mejor el viernes acudí a la llamada de socorro de Mery y Fany que estaban dando la vuelta al marcador. Rescatadas de las fauces la perdición, y viendo como seguían marcando, nos fuimos al Viris. Y otra vez lo hice. Mentí.
A eso de las ocho de la tarde juraba y perjuraba que antes de las doce estaba en casa. Obviamente, en esos momentos me lo creía. Afortunadamente tenía buenas compañeras de farras y cuando quise darme cuenta eran las tres y media de la mañana y estaba en el Viris, cantando a grito pelado (ya sin música) con fany e Isaac. Una gran noche de mucho alcohol y buena música,digo la que cantábamos nosotras, ensayando para el próximo anti-karaoke en la Sala Sol. Y es que hay días que parece que no, que todo es gris, que va a ser lo mismo de siempre y total, para eso, mejor irse a casa. Y entonces sucede lo que menos te esperabas, y todo se da la vuelta y te pone del revés, y es mejor, mucho mejor.
Creo que fue una de las noches que mejor me lo he pasado en el Viris, y eso que apenas eramos cuatro gatos de siempre y mucha gente desconocida. Sin embargo las risas con Mery e Ivan (enfrascados en una lucha de agua), Fany (que seguía marcando como una auténtica campeona), e Isaac (recordando canciones de hace mil años) fueron, simple y llanamente, lo más.
Pasadas las cuatro terminamos en la fiesta o cómo se llame ese sitio dónde nunca me gusta ir pero nunca falto. Un poco de grease, mucha nicotina, vasos de agua para hacer que la noria fuese más lenta, un tira y afloja con Mery que nunca tiene suficiente y un poco de peonza. Qué se le a va a hacer.
Creo que al día siguiente, sábado, me fui de compras, sola, aunque no estoy muy segura. Al final me hice con un abrigo rojo y un jersey rojo, y es que cuando me da por algo me da. Creo que terminé en Fuencarral, chocándome con las miles de personas que han transformado esa calle en el nueva Preciados.Menos mal que Marti y pequeño me vinieron a buscar y me sacaron de la selva asfáltica en que se convierten las zonas comerciales de Madrid el fin de semana. Merendamos mejor que bien en el 'monte' y creo que me fui a casa a ver prison break, con el pijama y la manta. Inmejorable plan teniendo en cuanta que estaba sufriendo una de las peores resacas de mi vida.
El domingo otra vez 'engañé' a Marti para ir en busca de las botas perdidas. Y las encontramos, aunque por el camino encontramos otras rojas, y claro cómo las iba a dejar ahí. Y ahí estaba yo, con dos pares de botas en cinco minutos, jurando y perjurando que ya no me compraba nada más. Y seguro que mentí, otra vez.
Tarde de domingo soledado... con Silvi y Mery, dandole vueltas al segundamano en la Ida.
Me he dado cuenta de que aunque todavía haya gente que no lo sepa, y se confunda, creo que no me suelo portar mal con la gente. No juzgo porque no me gusta que lo hagan conmigo, no me meto con los demás, porque no me gusta que se metan conmigo. Vivo tranquila, rodeada de las personas que quiero, queriéndolas y tratando de que cada día tenga algo especial. Y quiero todo como está, seguir así, con mi gente, con marti, con nuri, con susi, con mery y silvi, con amelia, con los que comparten mis días, mis noches, mis risas y mis penas, mis borracheras, mis sueños. Y compartir los suyos, sus risas, sus penas, sus borracheras, sus noches y sus días. Porque creo que de eso va la vida, de ser feliz o tratar de serlo cada día, no todo es fácil, pero tampoco es difícil. La vida viene como viene y aunque no se puedan esquivar todos los golpes, hay que tratar de cuidar de aquellos que siempre están ahí, para avisarte del peligro y para curarte las heridas. Y ser feliz.
Cada momento vivido,
cada maleta cerrada,
cada uno de mis amigos
me esperan en la antesala
...cuando eramos reyes

Impresionante el parrafo final.... he leido a no se que escritor, que hay gente que deberia estar menlacolica de por vida por los trozos de absoluto que escriben con sus frases. Espero que no te pase esto, tampoco soy de los que les gusta juzgar..... pero creo que ya tienes el pase para la felicidad reservado en la taquilla. A por el!!!! y ya sabes..... es una orden jejeje
Por cierto, para combatir las comidas aburridas delante de un PC o las tardes/mañanas aburridas delante de un PC.... SIEMPRE es bueno conversaciones cruzadas.... por lo que te aconsejo que las hagas y ¡¡¡que demonios!!! ya tienes un correo para hacerlas jejeje
A la orden!! y no te olvides de reservar tu pase, seguro que está ahí, esperando a que vayas a por él.
gracias por todo
un beso